18 oct. 2010

HIPNOSIS




Hipnosis. (1962)

Nacionalidad:
Italia / España / Alemania

Director:
Eugenio Martín

Actores:
Götz George
Heinz Drache
Jean Sorel
Eleonora Rossi Drago
Margot Trooger
Massimo Serato
Werner Peters
Mara Cruz
Guido Celano
Michael Cramer
Ana María Montaner

Productor:
Alfons Carcasona

Guión:
Giuseppe Mangione
Gabriel Moreno Burgos

Fotografía:
Francisco Sempere

Música:
Francesco De Masi



Sinopsis:
Chris, un boxeador aficionado y recadero de una floristería, entra en el camerino de un famoso ventrilocuo para robar. Al ser descubierto, le golpea hasta dejarlo sin sentido. Erik, el compañero de George, entra en el camerino cuando Chris huye. Sin pensárselo dos veces, mata a George a golpes con la esperanza de que acusen al ladrón de haberlo hecho. Pero el crimen ha tenido un testigo: Gorg, el extraño muñeco del asesinado.











REVIEW (by SARGENTO HOWIE)
Hipnosises una coproducción entre España, Italia y Alemania. Dirigida (con bastante eficacia) por Eugenio Martín, director que firmó alguna otra película de terror con posterioridad pero que no se dedicó en exclusiva al género. No obstante, dos de las mejores películas del Fantaterror español (para mi subjetivo y discutible criterio, of course) fueron obra suya: Pánico En El Transiberiano (1972) y Una Vela Para El Diablo (1973). Eso sin contar ésta, que tampoco desmerece, vivediós…

La cinta que ahora posteo es un ejemplo bien temprano (tanto como de 1962) de hasta qué punto el género más o menos terrorífico estaba siendo cultivado (y bien) en el cine español. Lo de más o menos terrorífico requiere una explicación. Efectivamente, Hipnosises, como ya he dicho, una coproducción entre España, Alemania e Italia. Pero una coproducción de verdad, en la que el elenco y el equipo técnico (y no sólo la financiación) se reparten de manera razonable entre los tres países. Alemania e Italia ponen las estrellas principales y asumen parte del equipo técnico. España, por su parte, aporta casi la mitad de éste y engrosa la lista de intérpretes con un montón de espléndidos secundarios, eficaces y solventes como ellos solos (uno de los principales valores de nuestro cine es, precisamente, la increíble calidad de nuestros secundarios. Para mí, en Europa, sólo hay otra cinematografía que pueda presumir de lo mismo y a idéntico nivel: la británica. Esto hay que decirlo. Porque yo creo que no somos conscientes de hasta qué grado de excelencia llegaron esos entrañables actorazos, sobre todo los de la vieja escuela). En aquel entonces en Alemania estaba en su apogeo un subgénero que nuestros primos segundos teutones bautizaron como “krimi”. Hay quien dice que la cosa es más tardía… pero yo creo que desde finales de los 50’s las películas germanas de ambiente policiaco adquieren carta de naturaleza como género propio, anterior (y superior) al “poliziesco” italiano y muy diferente (en casi todo) a las traslaciones que el cine francés hizo de su propio y muy autóctono y gabacho “polar” (ésas sí, rigurosamente contemporáneas del krimi alemán).

Hipnosis, desde ese punto de vista, y por la parte kartoffen que le toca, podría adscribirse sin problemas al subgénero krimi. De todas todas. Pero ocurre que, cuenta, además con un elemento distintivo que es el que me permite postearla como ejemplo de Fantaterror. El pseudo-terrorífico. Porque a fe mía que la peli juega con la cosa del miedo y tal… Con apuntes inquietantes y de carácter marcadamente sobrenatural y fantástico bien reconocibles. Todos en torno a la presencia del extraño muñeco Gorg (sólo hay que verle la cara, mes amis) que beben, directamente, de cosas tan clásicas y reconocibles como aquel episodio de Al Morir La Noche (Death Of Night, 1945) y de historias de muñecos de ventrílocuo explotadas en el pulp americano e, incluso, en series televisivas de la época (del estilo de Twilight Zone o Alfred Hitchcocks Presents).

La cinta, sin ser una obra maestra, es de una eficacia tremenda. Sobria, bien hecha, efectiva, nos hace añorar un tiempo en que las películas de evasión mantenían un mínimo de dignidad, un respeto por el público que iba a ir a verlas al cine, que ahora se echa muchísimo en falta. A eso ayuda (y mucho) la fotografía, el uso perfecto del blanco y negro, el cuidado formal y argumental (menos complaciente, menos simple, más complejo y jodidillo de lo que tienden a hacernos creer determinados adanes que insisten, una y otra vez, en que hace cincuenta años todo eran pamemas y retablos de marionetas y que la pólvora se descubrió en 1990 o 2003) y, sobre todo, el buen hacer de gente que se tomaba en serio su trabajo y, lo más importante, a aquellos a los que iba dirigido y que eran los que “les daban de comer”.

Eso sí, insistir en que se trata de un ejemplo perfecto (para mis retorcidos propósitos) de Fantaterror español bien tempranero. Disfrutable, agradecido, entrañable y con un nivel de calidad muy superior a la media del establecido por las pelis del género realizadas entre 1970-75. Y en absoluto raro, mes amis. ¿O tengo que repetirlo otra vez? Cuando puede demostrarse que entre 1961 y 1967 se produjeron entre 25 y 30 películas (por ahí andan… y alguna se me escapará) del género en las Españas, seguir insistiendo en la rareza de todas y cada una de ellas (como es el caso, y lo he leído) sólo puede obedecer a dos causas: O el que lo dice (escribe) no se entera de nada… O estamos volviendo al principio aquél de autoridad tomista-escolástico de la Edad Media en el que un autor se limitaba a citar a otro que, a su vez, citaba a otro que, a su vez, citaba a otro y así ad-aeternum, sin preocuparse de más. Pereza intelectual, se llama.


Por cierto, existe una version por internet para descargarla, no recomendable debido a su actual "redoblaje". Alla aquellos que no les importe claro esta. Solo es una opinion personal, tan nostalgica, como reevindicatica.

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