21 oct. 2010

VACIO




TITULO ORIGINAL: Abwärts
DIRECTOR: Carl Schenkel
PAIS: Alemania
AÑO: 1984
INTERPRETES:
Renée Soutendijk ... Marion
Götz George ... Jörg
Wolfgang Kieling ... Gössmann
Hannes Jaenicke ... Pit
Klaus Wennemann ... Heinz
Ralf Richter ... Otto
Jan Groth ... Security Guard
Kurt Raab ... Elevator Maintenance
Ekmekyemez Firdevs
Luce Rains
Hans Schwögler


SINOPSIS
Un viernes por la tarde, en un rascacielos de oficinas, un tecnico de ascensores se despide del portero hasta el lunes. Hay algo que no funciona en el mando del ascensor. Ademas la mayor parte de los empleados ha salido ya del gigantesco edificio. Casualmente, cuatro personas coinciden en el ascensor: Gossman, un contable de cierta edad que esta algo nervioso y que porta un misterioso maletin; Marion una joven atractiva; Jorg, un arrogante ejecutivo de una agencia de publicidad; y Pit, un recadero que trabaja desde hace solo 2 dias.
A los pocos segundos, el ascensor se detiene bruscamente entre dos pisos, a unos 120metros de altura. Los cuatro quedan aprisionados en la cabina de 2metros cuadrados. La alarma no funciona, los botones no funcionan, nadie oye sus gritos de auxilio ni golpes contra la puerta. Para colmo los cables se van rompiendo poco a poco. Estan colgados en el abismo. Asimismo se abren abismos psicologicos, estallan pasiones y sentimientos reprimidos hasta entonces, se rebelan oscuros secretos... ninguno sabe si podran finalmente salir de tal trampa mortal, aunque quiza la suerte ya este decidida antes de que llegue la salvacion o se rompa el ultimo cable.


REVIEW
Vacio es una de las mejores peliculas alemanas de los 80s, que por suerte podimos disfrutar en España en la era videoclub. Sin mucho que ver con la pelicula holandesa de un año antes, EL ANSCENSOR, mas solo tener como protagonismo dicho elemento, VACIO es una pelicula de suspense, claustrofobia muy a lo John Carpenter, surrealista, psicologica... a mi entender es la mitica pelicula que pasaban antes los viernes noche en TVE1.

Solamente un escenario, el claustrofobico ascensor (eso si, con una fotografia y variacion de planos magistral durante los 80 minutos de pelicula), cuatro personajes principales, a cada cual mas estereotipado, y muy bien interpretados por cierto y con bastante personalidad cada uno digamos que bastante creibles con mencion especial para el duelo entre el joven (el novel Hannes Jaenicke) y el mayor (el carismatico actor aleman Götz George), un duelo digno de ver durante todo el metraje, ya no por su lucha por la supervivencia, sino por ver quien es mas "hombre". La verdad que es magnifico tratar el tema de la naturaleza humana, por sobrevivir y a la vez por ver ademas quien es el "mas fuerte". Dos leyes la d la supervivencia y la del mas fuerte unidas entre si por una simple causa. La pelicula peca como uno se imagina de algunos altibajos en el guion, pero no quita que el entrenemiento a la vez que el suspense por ver como acabara la cosa, es de bastante interes visual.

La realidad de todo es que al fin y al cabo, las personas tienen que enfrentarse a sus miedos, a sus problemas, y digamos que siempre hay un momento en la vida, donde han de demostralo o vivirlo, que por cierto nunca se sabe cuando va a ser. En Vacio se demuestra aquel famoso dicho de: "Vida es aquello que ocurre mientras estas haciendo otros planes".

Inspiradora y ganadora de algun que otro premio de cine fantastico en su dia, incomprensible el porque nunca se realizo un "remake" americano... cosas de la vida.

El doblaje en castellano es perfecto, de los que marcaban epoca. Tipico de la epoca del videoclub.

Recomendada para nostalgicos que ya la vieron en su dia, y para los que no la vieron, en concreto si les va el cine lo dicho anteriormente, John Carpenter.





FATA MORGANA




España,1965

Director: Vicente Aranda

Guión: Gonzalo Suárez y Vicente Aranda

Intérpretes: Teresa Gimpera, Antonio Ferrandis, Marcos Martí, Mariana Benet, Alberto Dalbés, Antonio Casas, Gloria Roig, Juan Sellás, Francisco Álvarez, José Castillo, Nuria Picas, Antonio Oliver.


SINOPSIS
No sabemos cuándo ni dónde transcurre la acción, salvo que es en algún año posterior a 1965 y que se trata de una ciudad europea (Barcelona, of course) sobre la que se cierne una amenaza terrible… La misma que poco antes ha asolado Londres matando a todos sus habitantes… La mayor parte de la población ha evacuado la ciudad, pero todavía queda gente que desoye los llamamientos de las autoridades y recorre las calles semivacías sin que sepamos muy bien por qué. Una de las que sigue ahí, como si no pasara nada, es Gim, una modelo publicitaria joven y guapa. El agente especial J.J. es enviado urgentemente a la ciudad para evitar que sea asesinada por un extraño asesino. Las conclusiones de sus superiores no dejan lugar a dudas: está científicamente comprobado que de la misma formal que hay gente que nace para asesinar, hay quien nace para ser asesinada…
Y Gim es una víctima nata…


REVIEW (by Sargento Howie)
Fata Morgana es una película rara de verdad. Y en todos los sentidos...
Realizada en 1965 por Vicente Aranda, con la colaboración de Gonzalo Suárez (que firma el guión), se adscribe, con todas las consecuencias, a esa corriente que dio en llamarse Escuela de Barcelona y que alumbró una serie de películas vanguardistas, experimentales avant la lettre, durante la segunda mitad de los años sesenta. Eran tiempos diferentes a los de ahora; se exploraban nuevos lenguajes cinematográficos, nuevas estéticas, nuevos territorios... En Estados Unidos estaba el New Hollywood, en Gran Bretaña el Free Cinema , en Francia la Nouvelle Vague... Y en España teníamos la Escuela de Barcelona, que se puso a la cabeza de esa búsqueda con unos resultados (al menos para mí) más que notables. Aunque (también desde mi punto de vista) la cosa no tuvo mayor continuidad y como ocurrió con casi todas las corrientes antes citadas, el cambio de década trajo consigo una suerte de reacción, de “vuelta a la realidad”, que tuvo sus cosas buenas y sus cosas malas (desde mi punto de vista, más buenas que malas... pero todo puede ser...)-

Fata Morgana pertenece con todas las de la ley a esa tendencia. Surrealista, de un hermetismo desazonador, a ratos absurda y a ratos paródica, estéticamente impecable, deliciosamente pop y, desde luego, siempre inquietante, es un ejemplo quintaesencial de todo lo que la Escuela de Barcelonarepresentaba. Pero, al mismo tiempo, es también una película de miedo con todas sus consecuencias. Perfectamente adscribible a eso que hemos dado en llamar Fantaterror español. De hecho, no soy el primero que lo piensa... En el especial que la revista Quatermass dedicó al subgénero en 2002 ya la reseñaban como tal.

Y a fe mía que cumple todos los requisitos. Un argumento fantástico-terrorífico, un asesino de enciclopedia, un ambiente absolutamente inquietante y desasosegador y una Scream-Queen(dentro de un orden) tan mordisqueable y deliciosa como la señorita Teresa Gimpera en todo su esplendor sixties (cuando era una especie de musa de la modernidad barcelonesa y española en general... una chicaque parecía recién llegada de la Inglaterra del Swingin’ London y que al pasear por Barcelona era capaz de convertir, con el simple taconeo de sus botas altas, la calle Tusset en Tusset Streety la discoteca Bocaccio en el centro del mundo civilizado y op-art).

En serio. Si esta película se hubiese realizado veinticinco años después, los críticos de turno habrían hablado de Deconstrucción del Género y ese tipo de zarandajas (como hacen ahora al hablar de alguna de las gamberradas del tito Jess... ). Pero en 1965 el verbo “deconstruir” todavía no estaba de moda (quizás ni siquiera existía), así que a nadie se le ocurrió decir una cosa así. Pero, de alguna manera, de eso se trata.

Aranda y Suárez, con muchas ganas de enredar, un bagaje cultural y estético más que solvente y dispuestos a jugar con elementos perfectamente reconocibles y clásicos del cómic, el cine y la novela de kiosco, crean una película que mezcla todo eso (el agente especial J.J; la amenaza invisible propia de la sci-fi más clásica; la chicaque es modelo publicitaria y, por eso mismo, parece recién sacada de un anuncio de la época; los chicos yeyés; el asesino psicópata que apuñala a sus víctimas, viste gabardina oscura y oscurece su rostro con el ala del sombrero; la ciudad vacía) añadiéndole al resultado una deliciosa pizca de estética pop y la inevitable pátina de pretenciosidad y trascendencia (porque se podía ser muy moderno, sí... pero también serio e intelectual, oiga usted).

En muchos sitios (bueh... en los que hablan de la peli, que tampoco son tantos) suele insistirse en que Fata Morgana es una especie de recreación “alla barcelonesca” del incipiente Gialloitaliano. Pero yo no lo tengo tan claro... Es cierto que hay un montón de elementos en común y que cualquier vistazo a los fotogramas (ahí tiene voacés las capturas que he colgado) lleva inevitablemente a pensar en eso... Pero, a riesgo de equivocarme, creo que esa interpretación se queda corta. Es reduccionista. En primer lugar porque no estoy seguro de que el propio Giallo existiese como tal, con conciencia de subgénero digo, en fecha tan temprana como 1965. Cinco, seis años después sí... ¿Pero de verdad en 1965 el Gialloera autoconsciente, tenía noción de sí mismo? ¿Lo creéis posible? Y si, como me da a mí, no la tenía ¿Cómo diablos la iban a tener los jovenzuelos experimentalistas de la Escuela de Barcelona? ¿Cómo diablos iban a homenajear algo que todavía no se sabía que existía, coñe?

Por eso, los parecidos y las coincidencias los achaco, simple y llanamente, al hecho de que tanto las películas “amarillas” italianas como Fata Morgana se nutren de las mismas fuentes. Las mismas. En el caso del Giallo de las novelicas de kiosco de estación con profusión de asesinatos sangrientos, crueles psicópatas y chicas guapas preparadas para ser apuñaladas tras las cortinas de la ducha (además del inevitable toque pop de la época). En el de la peli española esas mismas novelas (aquellas ediciones en papel oscurecido, de pequeño tamaño, que costaban tres pesetas y estaban al lado –y con el mismo formato- de los librillos del oeste de Marcial Lafuente Estefanía y de las historias románticas de Corín Tellado) sí, también… Pero con el resto del kiosco de propina... Desde los tebeos de dibujo realista con historietas de detectives y agentes secretos a comics y noveluchas de ciencia ficción y terror (Ay... Clark Carrados ¿Dónde estás cuando más te necesitamos? ), pasando por revistas ilustradas como Lecturas, Film Ideal o Sonorama (por citar tres que no tenían nada que ver entre sí). Mientras una rubia pizpireta y con la falda por encima de las rodillas sonríe sosteniendo una copa de Soberano ( es cosa de hombres) en los anuncios interiores a todo color.

Vamos, que ni el Giallo italiano (sobre todo en sus primeros tiempos) ni Fata Morgana tienen que salir del kiosco de la estación a la hora de buscar sus referencias. Las tienen todas ahí.

Bueh... con matices, porque la peli española, como ya he dicho, juega a ser una cosa seria, experimental e intelectualoide. El kiosco de la estación, sí... pero con ese distanciamiento de universitario pretencioso que hojea las revistas y las noveluchas con displicencia y que prefiere escuchar jazz (que, al fin y al cabo es una música culta y le gusta hasta a Jean Paul Sartre ) antes que ese rock’n’roll tan comercial que llega de Londres ( seguro que los Beatles, los Rolling Stones, los Kinks, los Small Faces o los Who se pasan de moda enseguida... en cuatro años nadie se acordará de ellos. Seguro. Vamos… como haydiós. Sí).

De todas formas, que conste que a pesar de ese hermetismo al que he aludido antes, de toda esa experimentación vanguardista y un tantico árida (cosas de su tiempo) la película es perfectamente visible. Yo la recomiendo, desde luego. En caso contrario no la hubiese posteado. Aunque, eso sí, se disfruta mejor (esto es una opinión mía, un consejo, una guía para disfrutarla un poco más... pero absolutamente subjetiva y discutible... y seguramente equivocada) frivolizándola un poco; abordándola como esa especie de mezcla de tebeo, novela pulp española y revista ilustrada de la época. Como ese vistazo surrealista y algo enloquecido a los expositores del kiosco de la estación mientras esperamos el tren (en un día soleado de verano o lluvioso de otoño, eso queda al gusto de cada uno... Pero de 1965, desde luego).

Y además, qué coñe, tiene unos valores cinematográficos indiscutibles.
Y, para el aficionado al terror (que es a lo que vamos aquí) ofrece un interés tremendo. En primer lugar por sus propias virtudes formales. Siendo de 1965 que nadie espere barbaridades... la película es elusiva y endemoniadamente elegante en lo que a la representación de la violencia respecta (de hecho la violencia en sí no está presente de forma explícita; ni Aranda ni Suárez lo pretendían); pero, a pesar de eso, algunas de sus imágenes son extraordinariamente crueles (o a mí me lo parecen). Ese juego de sombras sobre el rostro en blanco y negro de Teresa Gimpera al principio; las fotografías proyectadas durante la conferencia de El Profesor (Antonio Ferrandis): los rostros de unas chicas que han sido o van a ser asesinadas por su condición de víctimas... y, sobre todo, las inquietantes y desazonadoras fotografías, granulosas, extrañas, del asesinato de una especie de alter ego de Gim en el vagón de un tren; fotografías que van sucediéndose mientras el conferenciante explica cómo fueron obtenidas (el rostro de la Gimpera, empapado de sangre, pegado al cristal de la ventanilla... La silueta oscura del asesino, detrás de ella).
Y luego está ese ambiente onírico, de pesadilla. Los coches y helicópteros del gobierno instando por megafonía a los pocos habitantes que todavía quedan a abandonar la ciudad ante la amenaza innominada (¿Radiación nuclear, nube tóxica, un virus? No se sabe... Ni siquiera al final...).












20 oct. 2010

LIPSTICK (LAPIZ DE LABIOS)



•Título original: Lipstick
•Año: 1976
•Director: Lamont Johnson
•Actores: Margaux Hemingway, Chris Sarandon, Mariel Hemingway, John Bennett Perry, Perry King, Robin Gammell, Francesco Scavullo


SINOPSIS
Chris es la tipica chica americana que encuentra trabajo como modelo en Nueva York. Toma un apartamento con su hermana de 14 años, Kathy, y contrata a Gordon para que les de clases de piano. Una tarde en que los dos, Chris y Gordon estan solos en el apartamento, él haciendo un juego consigue atarla con unas bufandas, aprovechando la ocasion para violarla brutalmente. Tras denunciar, se produce el juicio. En él el abogado de Gordon consigue convencer al jurado de que ella por su profesion de modelo tiene por costumbre excitar a los hombres. de esta manera el jurado declara al violador inocente. Una semana despues, cuando Chris vuelve a su piso descubre que en su ausencia, su hermana pequeña tambien ha sido violada por Gordon. Loca de ira planea su terrible venganza.


CRITICA
Lipstick es para muchos a dia de hoy, una mera pelicula mas, de escaso interes de la decada de los 70s, que ademas ha envejecido mal. Lo cierto es que en su dia fue una de esas tipicas peliculas de escandalo, ya sea por el tema que trata sobre la violencia de genero y/o como lo retrata cinematograficamente. Ademas es el debut cinematografico de las hermanas Hemingway, un gran logro por parte de la produccion de la pelicula, por cierto, apta para los fans de Margaux o de Mariel, o de ambas.

Personalmente la pelicula es destacable por varias cosas (sin contar la tremenda actuacion de Margaux) como el retrato del tremendo drama de ser victima de un crimen, en este caso una violacion, y ademas ser victima nuevamente de la corrupcion judicial y politica de una sociedad corrompida de poder, dinero y demas. Como siempre el cine recurre a tomar la justicia por la mano, una terrible venganza mas alla de la ley y de la justicia social, en este caso por una mujer, tal como se veria similarmente años atras en CUERNO DE CABRA o posteriormente en ANGEL DE VENGANZA. Incluso se podria decir (como no) que Tarantino saca lo mejor de esta LIPSTICK para realizar su peli de venganzas femeninas KILL BILL.

Comparten protagonismo ademas de las hermanas Hemingway, el impresionante Chris Sarandon (marido por aquel entonces de Susan), Perry King en su salsa, y un papelito curioso de ver para Anne Bancroft. El director de la pelicula, Lamont Johnson, no pasara a la historia ni por esta pelicula, ni por ser director tipico de teleseries americanas intrancendentales, en nada mas ni nada menos 5 decadas.

Por suerte, facilmente encontrable titulo en DVD y/o por la red internautica. Por suerte no redoblada, mantiene el doblaje castellano años videoclub, pero eso si, la version esta censurada algunos minutos por lo que se ha podido comprobar, en concreto en las escenas de la violacion, las picardias pederastas sobre la jovencita Mariel por supuesto la venganza final. Una pena de edicion actual pero bueno siempre nos quedara la edicion vhs de la magnifica VIDEODISCO, totalmente descatalogadisima.

Destacar tambien el doblaje de voz de la protagonista por la gran Maria Luisa Rubio (dobladora habitual de Bettle Midler), cuando los doblajes eran "dorados".



18 oct. 2010

HIPNOSIS




Hipnosis. (1962)

Nacionalidad:
Italia / España / Alemania

Director:
Eugenio Martín

Actores:
Götz George
Heinz Drache
Jean Sorel
Eleonora Rossi Drago
Margot Trooger
Massimo Serato
Werner Peters
Mara Cruz
Guido Celano
Michael Cramer
Ana María Montaner

Productor:
Alfons Carcasona

Guión:
Giuseppe Mangione
Gabriel Moreno Burgos

Fotografía:
Francisco Sempere

Música:
Francesco De Masi



Sinopsis:
Chris, un boxeador aficionado y recadero de una floristería, entra en el camerino de un famoso ventrilocuo para robar. Al ser descubierto, le golpea hasta dejarlo sin sentido. Erik, el compañero de George, entra en el camerino cuando Chris huye. Sin pensárselo dos veces, mata a George a golpes con la esperanza de que acusen al ladrón de haberlo hecho. Pero el crimen ha tenido un testigo: Gorg, el extraño muñeco del asesinado.











REVIEW (by SARGENTO HOWIE)
Hipnosises una coproducción entre España, Italia y Alemania. Dirigida (con bastante eficacia) por Eugenio Martín, director que firmó alguna otra película de terror con posterioridad pero que no se dedicó en exclusiva al género. No obstante, dos de las mejores películas del Fantaterror español (para mi subjetivo y discutible criterio, of course) fueron obra suya: Pánico En El Transiberiano (1972) y Una Vela Para El Diablo (1973). Eso sin contar ésta, que tampoco desmerece, vivediós…

La cinta que ahora posteo es un ejemplo bien temprano (tanto como de 1962) de hasta qué punto el género más o menos terrorífico estaba siendo cultivado (y bien) en el cine español. Lo de más o menos terrorífico requiere una explicación. Efectivamente, Hipnosises, como ya he dicho, una coproducción entre España, Alemania e Italia. Pero una coproducción de verdad, en la que el elenco y el equipo técnico (y no sólo la financiación) se reparten de manera razonable entre los tres países. Alemania e Italia ponen las estrellas principales y asumen parte del equipo técnico. España, por su parte, aporta casi la mitad de éste y engrosa la lista de intérpretes con un montón de espléndidos secundarios, eficaces y solventes como ellos solos (uno de los principales valores de nuestro cine es, precisamente, la increíble calidad de nuestros secundarios. Para mí, en Europa, sólo hay otra cinematografía que pueda presumir de lo mismo y a idéntico nivel: la británica. Esto hay que decirlo. Porque yo creo que no somos conscientes de hasta qué grado de excelencia llegaron esos entrañables actorazos, sobre todo los de la vieja escuela). En aquel entonces en Alemania estaba en su apogeo un subgénero que nuestros primos segundos teutones bautizaron como “krimi”. Hay quien dice que la cosa es más tardía… pero yo creo que desde finales de los 50’s las películas germanas de ambiente policiaco adquieren carta de naturaleza como género propio, anterior (y superior) al “poliziesco” italiano y muy diferente (en casi todo) a las traslaciones que el cine francés hizo de su propio y muy autóctono y gabacho “polar” (ésas sí, rigurosamente contemporáneas del krimi alemán).

Hipnosis, desde ese punto de vista, y por la parte kartoffen que le toca, podría adscribirse sin problemas al subgénero krimi. De todas todas. Pero ocurre que, cuenta, además con un elemento distintivo que es el que me permite postearla como ejemplo de Fantaterror. El pseudo-terrorífico. Porque a fe mía que la peli juega con la cosa del miedo y tal… Con apuntes inquietantes y de carácter marcadamente sobrenatural y fantástico bien reconocibles. Todos en torno a la presencia del extraño muñeco Gorg (sólo hay que verle la cara, mes amis) que beben, directamente, de cosas tan clásicas y reconocibles como aquel episodio de Al Morir La Noche (Death Of Night, 1945) y de historias de muñecos de ventrílocuo explotadas en el pulp americano e, incluso, en series televisivas de la época (del estilo de Twilight Zone o Alfred Hitchcocks Presents).

La cinta, sin ser una obra maestra, es de una eficacia tremenda. Sobria, bien hecha, efectiva, nos hace añorar un tiempo en que las películas de evasión mantenían un mínimo de dignidad, un respeto por el público que iba a ir a verlas al cine, que ahora se echa muchísimo en falta. A eso ayuda (y mucho) la fotografía, el uso perfecto del blanco y negro, el cuidado formal y argumental (menos complaciente, menos simple, más complejo y jodidillo de lo que tienden a hacernos creer determinados adanes que insisten, una y otra vez, en que hace cincuenta años todo eran pamemas y retablos de marionetas y que la pólvora se descubrió en 1990 o 2003) y, sobre todo, el buen hacer de gente que se tomaba en serio su trabajo y, lo más importante, a aquellos a los que iba dirigido y que eran los que “les daban de comer”.

Eso sí, insistir en que se trata de un ejemplo perfecto (para mis retorcidos propósitos) de Fantaterror español bien tempranero. Disfrutable, agradecido, entrañable y con un nivel de calidad muy superior a la media del establecido por las pelis del género realizadas entre 1970-75. Y en absoluto raro, mes amis. ¿O tengo que repetirlo otra vez? Cuando puede demostrarse que entre 1961 y 1967 se produjeron entre 25 y 30 películas (por ahí andan… y alguna se me escapará) del género en las Españas, seguir insistiendo en la rareza de todas y cada una de ellas (como es el caso, y lo he leído) sólo puede obedecer a dos causas: O el que lo dice (escribe) no se entera de nada… O estamos volviendo al principio aquél de autoridad tomista-escolástico de la Edad Media en el que un autor se limitaba a citar a otro que, a su vez, citaba a otro que, a su vez, citaba a otro y así ad-aeternum, sin preocuparse de más. Pereza intelectual, se llama.


Por cierto, existe una version por internet para descargarla, no recomendable debido a su actual "redoblaje". Alla aquellos que no les importe claro esta. Solo es una opinion personal, tan nostalgica, como reevindicatica.